Después de despertarte lo primero que haces es abrir tus cortinas y te das cuenta de que tu ventana se está impregnada de gotas de agua. A esto se le conoce como condensación en las ventanas, y se produce debido al vapor que hay en el interior del hogar.

Si tus ventanas están instaladas con la finalidad de ser aislantes y proteger la temperatura interior, es probable que esto pase muy seguido en tu hogar.  Hay quienes erróneamente creen que las ventanas producen agua, ya que se basan en este fenómeno para darse explicación. La condensación no ocurre por eso: continúa leyendo y descubre qué es y cómo darle solución.

¿Qué es la condensación en las ventanas?

La condensación es el resultado producido por el cambio del estado de la materia que se encuentra en forma gaseosa (como vapor), a su forma líquida (gotas). Es decir, la condensación en las ventanas es resultado de una acumulación de humedad. La humedad es consecuencia de un exceso de vapor de agua en la casa y ocurre en las ventanas porque son las superficies más frías de toda la casa. Si tus ventanas estuvieran fabricadas con materiales aislantes, tanto marcos (de PVC o aluminio con rotura de puente térmico RPT) como vidrio (doble con cámara), la posibilidad de condensación sería bastante menor.

Además de ocurrir por las mañanas después de abrir tu ventana,  también es común que ocurra este suceso cuando te estés duchando, o bien durante el invierno, cuando la temperatura del interior del hogar es mayor a la del exterior, además del aumento del nivel de agua (humedad). 

En todos los hogares existe un cierto  nivel de humedad debido a las actividades domésticas. Actividades como cocinar y lavar, pueden incrementar el nivel de vapor de agua en el aire al día. Otros agentes generadores de humedad incluyen las plantas, sistemas de calefacción y humidificadores. Los cambios estacionales y de temperaturas también pueden añadir un exceso de humedad temporalmente en el aire.

Soluciones

  • Ventila tu casa  todos los días. De  5 a 10 minutos cada día es lo recomendable, además de hacerlo por las mañanas. 
  • Ventila tu cocina, cuarto de baño y lavandería mientras lo usas o justo después. 
  • Si tienes un humidificador en tu casa, asegúrate de que está ajustado para producir la humedad correcta, o apágalo cuando no sea necesario.
  • Si cuentas con chimenea, abre la compuerta para permitir que la humedad salga.
  • Instala ventiladores en el techo para hacer circular el aire por dentro de tu casa.
  • Deja circular el aire interno. Abre tus persianas o cortinas, de esta manera permitirás que el aire del interior entre en contacto con las ventanas y eliminen la condensación. 

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad. Recuerda que tú y tu familia merecen un hogar armonioso y tranquilo. Consigue todo lo necesario para lograrlo con los expertos en la materia.

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