Los desarrollos arquitectónicos implementan medidas de forma constante para lograr máxima eficiencia y evitar el desperdicio de recursos. Algunas personas consideran que construir bajo este principio significa sacrificar los aspectos estéticos de un edificio, sin embargo, la arquitectura funcional nos demuestra que esto no es del todo es cierto. Hoy te explicaremos en qué consiste y cómo puedes implementarla para maximizar la inversión de tus proyectos.

¿Qué es la arquitectura funcional?

Hablar de arquitectura funcional significa que un desarrollo arquitectónico se plantea pensando en la finalidad del edificio. Cualquier aspecto del diseño de una construcción tendrá como objetivo el uso que se le dará al espacio.

Puntos de la arquitectura funcional

Uno de los puntos principales es la optimización del espacio. Construir pensando en la funcionalidad exige menor cantidad de muros para permitir la iluminación natural. Utilizar ventanas de grandes hojas nos permite lograr este objetivo.

Además, este modelo busca el confort de quienes ocuparán el espacio. Las personas son, sobre todo, el agente importante al que este concepto apela. Así, más allá de lo arquitectónico, la funcionalidad de un edificio debe contemplar aspectos de salud, comodidad y sustentabilidad.

¿Cómo implementar este concepto en nuestras construcciones?

En la actualidad contamos con una gran variedad de productos para hacer funcionales nuestros proyectos. Mencionamos que la salud y la sustentabilidad son dos puntos importantes a considerar. Para que el primero se materialice, podemos apostar por pisos o recubrimientos vinílicos por sus propiedades antibacterianas. Por otra parte existen alternativas, como las ventanas aislantes, que evitan gastos innecesarios en el consumo de energía.

Y es que la arquitectura funcional busca, de forma indirecta, que una construcción sea ahorrativa y amigable con el ambiente, además de contribuir a la comodidad y el uso de quienes la habitan.

Actualmente, hay conceptos que no podemos pasar por alto, como el tema de la sustentabilidad. Por otra parte, ajustar las necesidades de una construcción al estilo y la estética podría sacrificar el confort de sus ocupantes. La arquitectura funcional es una buena manera de optimizar un desarrollo arquitectónico y ahora contamos con productos que nos permiten implementar este principio en cualquier proyecto.

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